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Sistema facilitará control en los planteles públicos

Parte de estas instituciones tendrá un software, en el que se almacenarán los datos y actividades de los estudiantes. Los docentes de colegios privados, que poseen un modelo similar, cuentan cómo ha sido la experiencia.

EL TELEGRAFO Redacción Sociedad

Una meta del Ministerio de Educación a partir de 2014 es que “los establecimientos del sistema público funcionen como el mejor de los colegios privados”. Así dijo en una entrevista pasada Augusto Espinosa, titular de esta cartera de Estado.

El plan de reordenamiento de la oferta educativa propone que los colegios públicos cuenten con un sistema integral en línea en el que los docentes suban las tareas, calificaciones y asistencia de los alumnos. De esta manera los padres de familia podrán hacer un seguimiento del desempeño educativo, a través de una clave personal que permitará su ingreso al sistema.

También se anunció que el 80% de los profesores tendrá una computadora portátil para aplicar este sistema. A la par se instalarán laboratorios con conexión inalámbrica Wi-Fi y computadoras nuevas en 2.100 instituciones públicas.

Diario EL TELÉGRAFO visitó dos colegios en Quito que tienen, hace varios años, sistemas intranet. Es decir cuentan con una red de computadoras y software unificados que posibilita el control académico y el de asistencia.

Alfonso Algora, director del Colegio Internacional SEK, explicó que el sistema es amigable y toma cerca de 15 minutos colgar información.

“Todos los días los maestros ingresan en la plataforma la asistencia de los chicos, así ellos pueden saber si cumplen los porcentajes mínimos de asistencia. Se puede evaluar por ejemplo si este año hay más asistencia que el anterior. Se lleva un seguimiento académico de notas. Es muy útil, fácil y ayuda a transparentar la información”, comenta.

Para asegurar el éxito, aclara, el primer paso es capacitar a los involucrados. El Sek inició con los profesores porque ellos manejan más la herramienta. Luego se continuó con los alumnos y sus padres.

La institución también ha potenciado un sistema de enseñanza basada en herramientas tecnológicas. Las aulas tienen pizarras digitales, los niños entre 5 y 7 años trabajan con iPad y los programas Short Vowels y Pocket Phonics que ayudan a escribir las vocales y reconocer sus sonidos.

Algora recomienda disponer de un servicio de internet de banda ancha y evaluar si es mejor tener laptops o computadoras de mesa.

Silvia Naranjo, coordinadora de comunicación de la Unidad Educativa Tomás Moro, comenta que la institución tiene un sistema intranet desde 2003. Y la adopción del sistema ha mejorado el trabajo académico. “Al estar enterados los padres de familia de las actividades, responsabilidades y desempeño académico de sus hijos, se genera un mayor interés hacia sus actividades. Se ha percibido un mayor compromiso por parte de los estudiantes”, cuenta la docente.

Naranjo también explica que las salas de audiovisuales y la conectividad Wi-Fi en el aula son recursos clave para la enseñanza.

Para Andrés Hermann, investigador en tecnologías digitales, adoptar una plataforma virtual en colegios públicos es un gran paso porque fomentará, entre otros puntos, el ahorro de recursos, la digitalización de tareas en papel y la transparencia en la información.

Considera que desde una “perspectiva educativa y comunicacional el sistema es limitado por su enfoque unidireccional y sin un proceso de retroalimentación”. A su criterio, la herramienta debe complementarse con entornos virtuales de aprendizaje, como el uso de redes sociales y correo electrónico para lograr que los consumidores (padres y estudiantes) también sean productores de contenidos.

Reconoce la importancia del hardware y software en el ámbito educativo, pero su uso debe estar ligado al pensamiento crítico, “no solo bastan las revoluciones tecnológicas, sino también culturales y educativas”.