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A PK sí le preocupa que la derecha burguesa gane en zonas indígenas

EL TELEGRAFO/

El líder de la Conaie hace un balance de lo logrado por Pachakutik en los comicios del 23 de febrero. Admite que recuperaron ciertas plazas tradicionales, pero también perdieron otras como la de Riobamba, donde ganó CREO. Dice que Milton Castillo se ‘infiltró’ como candidato a alcalde de Quito, lo cual hizo daño al movimiento.

Manuel Humberto Cholango. Lugar y fecha de nacimiento: Cangahua (Pichincha), en 1976. Cargo: Presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie). Foto: Fernando Sandoval |  El Telégrafo

Manuel Humberto Cholango. Lugar y fecha de nacimiento: Cangahua (Pichincha), en 1976. Cargo: Presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie). Foto: Fernando Sandoval | El Telégrafo

Redacción Política

El principal dirigente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), Humberto Cholango, nacido en 1976 en Cangahua (Pichincha), al hacer un balance de lo ganado y perdido en las últimas elecciones seccionales por Pachakutik (PK) y los indígenas, lamenta que en ciertos municipios como el de Riobamba (Chimborazo) haya ganado la ‘derecha burguesa’ de CREO y que se hayan ‘infiltrado’ para candidatos personas como Milton Castillo, quien diciéndose de izquierda pidió el voto para el ahora electo alcalde de Quito, Mauricio Rodas, exmilitantes del Partido Social Cristiano, actualmente de la alianza SUMA-VIVE.

El campesino, dirigente indígena y político kichwa, manifiesta que PK ha mantenido y recuperado ciertas prefecturas y alcaldías tradicionales de la Sierra y de la Amazonía.

A nivel de dirigencia política de la Conaie y de Pachakutik, ¿cuál es su balance de las elecciones locales en función de los resultados que se tienen?
Hemos hecho un primer balance, aunque no es un análisis concluido todavía porque los resultados no son los definitivos. Miramos que el movimiento indígena y de manera especial Pachakutik sigue teniendo la misma fuerza e, inclusive, si pudiéramos hablar en términos de disputa de las alcaldías a nivel territorial, hemos crecido un poco. Estuvimos conscientes en este proceso de que no era lo mismo que disputar la Presidencia y la elección de asambleístas en 2013, en la cual tuvimos un revés.

Hoy, de esa experiencia, se trabajó bastante a nivel de provincias y cantones, y los resultados que tenemos son importantes, como por ejemplo, obtener 5 prefecturas. Las alcaldías, si bien es cierto en algunas perdemos, en otras recuperamos, como por ejemplo el caso emblemático de Cayambe (Pichincha); en Cotopaxi también recuperamos; en Tungurahua y Chimborazo nos mantenemos; en Cañar teníamos solo una alcaldía y  actualmente recuperamos tres más; en la Amazonía lo mismo.

En ese recuperar y perder ciertas alcaldías, ¿cómo se explica, por ejemplo, que en Riobamba, capital de la provincia de Chimborazo, que gane la derecha con CREO; cómo explicar allí el comportamiento del voto siendo  poblaciones indígenas?
En verdad el que gana es uno de derecha y eso es lamentable en Riobamba, ya que siempre ha sido un cantón progresista por ese nexo, por ese arraigo con monseñor Leonidas Proaño y todo.

¿En qué sentido es lamentable?
Porque la derecha gana algunas plazas, entre ellas Riobamba, en donde está la fuerza indígena, que ha hecho grandes movilizaciones y levantamientos. Obviamente que en Riobamba hay presencia de indígenas, pero no son los que deciden, en este caso los que votan son en su mayoría de la ciudad de Riobamba.

Usted hace este análisis sobre la situación del movimiento indígena, pero Quito también fue una plaza muy particular en donde se generó conflicto para Pachakutik cuando,  días antes de los comicios,  el candidato a alcalde Milton Castillo pidió votar por la derecha de Rodas. ¿Cómo entender eso: tal vez hubo improvisación en la designación de candidatos, faltó planificación al interior de Pachakutik?
Quito y la provincia de Pichincha siempre han sido un territorio (electoral) bastante difícil (para Pachakutik), a pesar de que el movimiento indígena como imaginario tiene una enorme presencia por la actividad política que ha desarrollado. Los hechos que han pasado son lamentables, como lo que sucedió con el candidato de Pachakutik (Castillo) llamando a votar por la derecha burguesa; eso fue nefasto para un movimiento político ideológicamente posesionado, progresista, que representa a los sectores más pobres del país, que son los indígenas.

Precisamente ese episodio revela que el candidato a alcalde (Milton Castillo) no compartía la línea ideológica de Pachakutik. ¿De pronto hubo una improvisación a la hora de definir candidatos?
No se, no lo puedo decir porque no fui parte de eso. Y le soy honesto, no conozco a ese señor (Castillo). Por lo tanto, creo que allí debe haber alguna explicación.

¿De quién?
De la dirigencia de Pichincha para que expliquen ¿por qué y cómo así hicieron eso? Yo soy pichinchano, soy de Cayambe, pero a pesar de que conozco a mucha gente, no conocía a Castillo, me quedé sorprendido. Precaviendo lo que puede pasar y efectivamente al saber que Castillo hizo un pronunciamiento, prácticamente descontextualizado, fuera de una posición ideológica y política de nosotros, claramente yo manifesté que  la militancia del movimiento Pachakutik no debe votar por un candidato de la derecha burguesa.

¿Qué lección deja en Pachakutik esa experiencia específica?
Todos debemos sacar una lección para no improvisar, no coger candidatos que de pronto por allí aparezcan como buenas gentes. Eso creo que es lo que debemos superar mucha gente, porque si no de pronto aparecen y se hacen inscribir como candidatos, pero se infiltran, y creo que Castillo es uno de los infiltrados que se metió dentro del movimiento.

¿Infiltrado de dónde?
Por la manera en que se pronunció de la derecha, pues. Es uno de los que se ha infiltrado para cumplir un papel, el de llamar en casi el apogeo de la campaña a votar por la burguesía capitalista. Todas esas cosas se deben analizar con responsabilidad si queremos tener futuro como movimiento.

Haciendo un análisis de las prefecturas, la Amazonía juega un rol fundamental y allí parecería que el ala más radical de Pachakutik es la que se sostiene en los cargos, como por ejemplo en Zamora. ¿Qué lectura le deja eso incluso de haber recuperado prefectura en la Amazonía?
Donde hay conflictos siempre el movimiento indígena y los sectores sociales son fortalecidos. Yo creo que no se puede tratar de decir que es un ala radical, lo que pasa es que hay algunas cosas en las que, por ejemplo, no se hace una consulta previa, libre, informada (para la explotación minera), entonces tiene razón la gente en exigir que se cumpla con la Constitución.

O sea, no se pueden violentar unos derechos por intentar cumplir con otros derechos. Donde el diálogo está cerrado, no quieren escuchar, solamente quieren judicializar. Entonces, la gente va reaccionando. Yo creo que eso representa en algunos casos, por ejemplo en la Amazonía, en Zamora, Morona, Orellana y algunos cantones de Pastaza, que acabamos de ganar las prefecturas y alcaldías.

Sin embargo, allí también CREO, de la derecha burguesa como la llama usted, parece que ha entrado bien; también hay movimientos locales que se disputan con Pachakutik. ¿Cómo entender esa intromisión de la derecha en zonas donde está la mayor cantidad de nacionalidades?
Por supuesto que eso sí es una preocupación. CREO es un movimiento que, efectivamente, está allí, que ha ingresado; SUMA también, lo cual yo creo que, inclusive, es debido a los propios errores que se cometen desde el lado del Gobierno, al decir ‘nosotros no más somos de izquierda y el resto son los malos’…

Con CREO en algunas partes nosotros disputamos de igual a igual, pero sí es una preocupación que estos sectores estén llegando en provincias donde no necesariamente solo son indígenas sino hay otros componentes sociales también, como migrantes que han llegado por ejemplo de la Costa hacia la Amazonía en gran cantidad, que están presentes y esa es la representación que tienen. Nos dicen que los indígenas están yendo a esos partidos (de derecha) y no es tanto así.

Veamos los votos indígenas en territorios indígenas, la gente está votando por Pachakutik, está votando por un movimiento de izquierda. Entonces, endosar esa responsabilidad hacia el movimiento indígena o hacia otros movimientos, de pronto sin tener un análisis contextualizado o bien claro, es bastante sesgado.

¿Pero el proceder de ciertos dirigentes de Pachakutik  no es otro de los factores que ha incidido?
Sí, por supuesto, nosotros reconocemos que han habido dirigentes que se han hecho una alianza. Por ejemplo, hemos dicho lo que hizo Auki Tituaña antes y ahora Gerónimo Yantalema. Además, algunos no son de nuestro movimiento, ya que no todos los indígenas son de la Conaie, como por ejemplo algunas bases de la FEINE que han hecho una alianza con el movimiento SUMA.

¿Cuál es el resultado que observa en zonas como Cotacachi (Imbabura), en donde hubo cuestionamiento al tema minero y ahora ganan otras personas que no son de Pachakutik, igual que en Urcuquí, El Pangui…?
En esos sectores creo que habría que verificar. Allí el Gobierno ha invertido mucho, sus políticas sociales han llegado con fuerza y, obviamente, si PAIS no gana es un fracaso de PAIS, no de Pachakutik. Claro que nosotros reconocemos que incluso en Cotacahi tuvimos dificultades desde hace años, al igual que en el sector de El Pangui, en donde lo que hemos intentado más bien es recuperar. En toda la provincia de Imbabura tenemos una situación bastante complicada.

Pero el tema minero es un problema que se debe resolver no solamente mirando ya la elección de alcaldes de allí, porque sino qué es lo que va a pasar: en la provincia de Orellana no ganó el Gobierno y entonces ¿que se deje de explotar el Yasuní? Ese intento de manipular resultados a conveniencia de un momento político no hace nada bien…