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Más de 40 mil policías serán evaluados hasta 2017

El problema estaría en el proceso de revisión en el reclutamiento policial

Prevenir y eliminar la corrupción en la Policía Nacional es el objetivo del Ministerio del Interior. Sin embargo, tras cuatro años de  la reformulación del Plan Estratégico de Modernización y Transformación de esa institución, ese proceso no se ejecuta en su totalidad.

La presunta corrupción en la Policía y la ausencia de aplicación de las pruebas de confianza: psicológica, toxicológica, socioeconómicas (declaración de patrimonio) y de polígrafo (detector de mentiras) en el sistema de reclutamiento policial  son aún uno de los problemas de este organismo. El pasado 3 de junio el ministro del Interior, José Serrano,   dispuso abrir  dos investigaciones en la Unidad de Vigilancia Comunitaria de Portoviejo por el caso Fidel A., policía detenido por el presunto asesinato del taxista José Moreira ocurrido el 20 mayo.

Serrano explicó que la primera investigación estará relacionada con el ingreso de Fidel A. a la institución, debido a que, según el ministro,  esta persona ya había reprobado en un proceso anterior de admisión.  La segunda investigación será  sobre el arma policial que portaba el gendarme en el momento de los hechos.

El presidente Rafael Correa coincide con Serrano. Según el portal La República, Correa dijo que el policía no pasó las pruebas de admisión, pero después pudo ingresar a la institución, “seguramente pagando”.

Para Ricardo Camacho, consultor de Seguridad y Derecho Internacional, la Policía tiene un grave problema con el  reclutamiento de los aspirantes porque, según él, las pruebas académicas y  físicas no son suficientes. Además, considera que la evaluación  psicológica de la Policía está bastante atrasada.

“Para el reclutamiento son básicas las pruebas académicas, psicológicas, toxicológicas y del polígrafo -dijo Camacho-. Si al chico que ingresa no se le hace la prueba del polígrafo, es un  error; puede pasar la prueba psicológica, pero para saber si este chico robó o mató es fundamental el polígrafo  y lastimosamente a los aspirantes no se les hace”.

Según Fabián Solano De la Sala, general de la Inspectoría General  de la Policía, desde la próxima convocatoria para el reclutamiento policial  se aplicarán las cuatro pruebas de control de confianza a los aspirantes.  Estas pruebas, al momento, se aplican  a los miembros activos de la Policía. Seis  mil funcionarios de  cargos superiores de esta entidad ya fueron parte del sistema integral de evaluación que contiene a las cuatro pruebas. Sin embargo,  Solano De la Sala no precisó cuántos policías pasaron las pruebas del polígrafo.

Para Camacho, la DEA (Drug Enforcement Administration) aplicó la prueba del polígrafo a los policías de Narcóticos, cuando estos estaban a su cargo. Ahí, tres de cada 10 efectivos no aprobaron. Estas pruebas se aplican desde enero en el  Centro de Control y Confianza de la Inspectoría General, en el norte de Quito. Esto como parte de la modernización de la estructura de este organismo.  Cualquiera que sea el resultado de esta evaluación no  generará la desvinculación del gendarme.

“La evaluación no es un mecanismo de desvinculación -dijo Juan Carlos Cerda, subinspector del Control de Confianza- sino que es un mecanismo de prevención”

Para el sistema de modernización, el Estado trabaja tanto en el aspecto económico como en el legislativo. El Estado invertirá $670 millones, según  El Telegráfo, en el área de seguridad durante los próximos 3 años”.  Además,  se analiza la estructuración y modernización de la Policía en la  Comisión de Soberanía de la Asamblea. Ahí reposa el proyecto de Código Orgánico de las Entidades de Seguridad Ciudadana  y Orden Público.

Desde el 17 de enero de 2011, la reorganización y la representación judicial y extrajudicial se encuentran en manos del Ministerio del Interior por decreto.  Este documento de dos hojas se firmó luego de la revuelta policial del 30 de septiembre de 2010.  En abril de 2011  la credibilidad de la Policía empeoró con la revelación de un cable de WikiLeaks: en Ecuador la corrupción es generalizada en las filas de la Policía (MCC)

Centro de control y confianza no es de sanción

En una esquina de la Plaza Foch, en el norte de Quito, funciona  la Inspectoría General de la Policía. En el subsuelo de esta entidad  está el Centro de Control y Confianza, ente encargado de evaluar  a  más de 44 mil policías hasta  2017.  Treinta uniformados, entre oficiales, tenientes o policías de tropa rinden la prueba  psicológica, toxicológica, socieconómica y de  polígrafo (detector de mentiras). La primera y la última  equivalen al 40% y las otras dos al 60%.

La prueba del polígrafo mide las reacciones fisiológicas del ser humano con el fin de alcanzar niveles de veracidad en la persona. El policía debe responder a  las preguntas del especialista y, según las respuestas, el polígrafo emite señales sobre las pulsaciones del cuerpo.

“Al policía le preguntamos -dijo Juan Carlos Cerda, subinspector del Control de Confianza-   si consume droga, si está vinculado a  una organización de crimen organizado o a un delito, si ha vulnerado los derechos de los ciudadanos, etc”.

Para esta prueba hay  15 salas con un polígrafo cada una. Treintas personas son evaluadas al día por este instrumento que tiene  un margen de error del 30%. Para las evaluaciones  psicológicas hay tres salas. Ahí los gendarmes responden los formularios vía online,  tras recibir una charla de introducción.

En el siguiente piso está la sala de espera y la recepción de muestras de orina. Esta prueba toxicológica permite identificar grados de alcohol o de droga en el cuerpo.

La cuarta prueba  es la socioeconómica y sirve para analizar el salario versus el patrimonio que han alcanzado los policías. Los resultados se miden en porcentajes. Si alcanza de 96% al 100% el policía cumple la evaluación. Cuando va del 80% al 95.9%  cumple la evaluación, pero con observaciones, y si el resultado es del 79% presenta presunción de incumplimiento.

La depuración policial va en el 1%

Cuatro  criterios se utilizaron  en el proceso de depuración policial ejecutado en el período 2013-2014. En la primera fase se tomó en cuenta solo a los policías que habían reingresado a la institución. “Analizamos archivos y expedientes en la Inspectoría General” explicó el inspector de la entidad, Fabián Solano De la Sala. Fruto de ello 208 efectivos fueron desvinculados de las filas policiales, en junio 2013.

A estos se suman los 323 policías que fueron dados de baja la semana anterior.  De ellos 26 enfrentan causas penales, 113 registran sentencia por Tribunal de Disciplina y 83 reincidencia por faltas disciplinarias graves o de segunda clase.

Los 530 elementos policiales  representan al menos el 1% del universo de 44 730 uniformados a nivel nacional, dijo Ricardo Camacho, analista de Seguridad. “Creer que el nivel malo de los policías está en el  1% de los 44 mil elementos es “pecar de inocente”.  A estos policías no  se les aplicó las pruebas de control y confianza.

Cuatro pruebas para ser policía

A través de la página web del Ministerio del Interior, los  aspirantes podrán inscribirse para ser policías u oficiales. Esto  tras concluir los siete pasos de la inscripción.

Para continuar con el proceso los postulantes deben aprobar solo los  exámenes médicos, físicos, psicológicos y académicos. Así lo informó la Dirección de Educación de la Policía.  El proceso de reclutamiento se inicia en julio.

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