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El Papa manifiestó su apoyo al diálogo en Ucrania, pero habló de “noticias poco reconfortantes”  

El Papa, esta mañana al hablar ante los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro. (EFE)

El Papa, esta mañana al hablar ante los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro. (EFE)

Ante una gran multitud reunida en la Plaza de San Pedro para escuchar y ver de lejos al Papa desde la ventana de su estudio en el Angelus dominical, Francisco dio su apoyo al “diálogo iniciado” en la guerra civil en Ucrania, aunque reconoció que “hay noticias poco reconfortantes” de esta mañana, cuando se han reanudado los combates en torno al aeropuerto de Donetsk, ciudad de un millón de habitantes vecina a la frontera rusa.

“Espero que los pasos hacia la tregua comprometida puedan dar alivio a la población, contribuyendo a los esfuerzos para una paz duradera”.

Tras la tregua acordada entre el gobierno de Kiev y los separatistas prorrusos del este de Ucrania, apoyados por Rusia, los combates se concentraron esta mañana en la zona del aeropuerto de Donetsk y en el suburbio de Avdeyevka.

También hubo esporádicos choques en la ciudad de Mariupol, vecina a la frontera rusa y ultimo obstáculo urbano a la apertura de un corredor terrestre hasta la península de Crimea, que Rusia se anexó al comenzar la guerra civil. Se informó que una mujer resultó muerta por los separatistas y otros cuatro civiles fueron heridos.

En un mundo en el que se propagan las guerras regionales y locales, el Papa también apreció los esfuerzos de la caravana humanitaria de la Cruz Roja italiana, que parte esta tarde para llevar ayuda a los prófugos en la zona de Erbil, capital del Kurdistand iraquí. Miles de cristianos prófugos de las masacres y la persecución de los fanáticos del Califato Islámico, que dominan zonas del norte de Irak y una amplia parte de Siria, se han refugiado en la capital y otras zonas del Kurdistán. Los soldados “pershmerga” kurdos cuentan con el apoyo aéreo de aviones norteamericanos que bombardean las avanzadas de las tropas del Califato.

Francisco impartió una bendición “a todas las personas que buscan concretamente a nuestros hermanos perseguidos y presos. Jorge Bergoglio empleó el discurso que sigue al Angelus a los conflictos que ensangrientan el mundo y expresó su condena a “todo acto de violencia” en Lesoto, el país africano donde a finales de agosto se registró un golpe de Estado de una parte del Ejército, que obligó a la salida temporal del país del primer miistro Thomas Thabane.

Como el resto de la Iglesia el Papa argentino está hondamente preocupado por el cariz de persecución religioso en el derivan estos choques armados. “Uno mi voz a los obispos de Lesoto, que han enviado un llamamiento a la paz en aquel país”.

En la catequesis que precede el rezo del Angelus, Francisco improvisó saliéndose del texto escrito para decir que “como ustedes saben también las palabras matan y cuando yo hablo mal o hago una crítica injusta, cuando despellejo con mi lengua a un hermano, esto es matar la fama del otro. También las palabras matan, tomemoos esto en serio. Es muy feo insultar, un cristiano no insulta, insultar no es cristiano”.

Jorge Bergoglio dijo que si alguien nos hace un daño, “la primera reacción es hablarle personalmente, explicandole su culpa. Si no escucha hay que hablarle, incluso con otras personas, hasta hacerle percibir la fractura que ha provocado”.

Francisco invitó a la “corrección fraterna” que “es un servicio recíproco”. “Se basa en la conciencia que somos todos pecadores y que Jesús envía a todos, santos y pecadores, a su mesa”. El Señor “pide un esfuerzo a su comunidad para acompañar a quien se equivoca, para que no se pierda”.