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Kerry busca en Egipto más cooperación contra el Estado Islámico

John Kerry con el presidente egipcio Al Sisi, sábado 13 de septiembre.

John Kerry con el presidente egipcio Al Sisi, sábado 13 de septiembre.

REUTERS/Brendan Smialowski
Por RFI

El secretario de Estado de EEUU, John Kerry, declaró este sábado que las acciones emprendidas por el momento contra el Estado Islámico (EI) no son suficientes para destruir la amenaza yihadistas, el principal reto que se ha planteado Washington en materia de seguridad.

El jefe de la diplomacia estadounidense subrayó durante una visita a El Cairo que “el único camino es una coalición internacional” contra el grupo extremista. Durante su visita a Egipto Kerry obtuvo el apoyo para sumarse a ella tanto del presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, como del secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, con los que se entrevistó.

Washington ha conseguido ya el apoyo de más de 10 países árabes para luchar contra este movimiento extremista que creó un califato entre Siria e Irak y que, según la CIA cuenta con entre 20.000 y 30.000 combatientes.

Por su parte, el presidente galo François Hollande, que estuvo de visita en Irak el viernes – donde prometió incrementar la lucha contra los yihadistas – será el anfitrión el lunes de una cita internacional en París.

Cita en París el lunes

¿Quién golpea y dónde? ¿Quién se encargará de la inteligencia? ¿Quién financia? En la cita de París deberán repartirse los papeles de esta guerra contra el grupo yihadista Estado Islámico. Pero el reparto está aún difuso y queda mucho por resolver.

¿Qué papel le tocara a Rusia, desacreditada a ojos de los europeos por la crisis ucraniana o que lugar reservarle a los persas? ¿Irán estará en París como desea Francia por la ayuda que presta a Bagdad en la lucha contra los yihadistas o no podrán hacerse la foto con los demás por la oposición de Estados Unidos?

Otra cuestión es como encajar el puzzle geoestratégico con países con intereses completamente divergentes. Así, Turquía, aliado en la OTAN, con 46 compatriotas secuestrados por el Estado Islámico, fronteras con Siria e Irak y con más de un millón de refugiados sirios en su territorio no quiere participar de forma activa en esta coalición porque supondría convertirse en una bomba de relojería.

Así mismo el régimen sirio de Bashar al Assad supone un problema mayor. Países como Qatar y Arabia Saudita, rivales y que financian la guerra contra el régimen de Assad, han contribuido, según lo expertos al surgimiento de grupos radicales. Difícil pues con estas piezas tan puntiagudas completar el puzzle.