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Más de 3.800 violaciones en 2010 terminaron en embarazos

Según el COIP, tener relaciones sexuales consensuadas con una menor de 14 años es delito. Bajo la ley, aun después de un ultraje, el aborto es penalizado.

La provincia con mayor porcentaje de madres adolescentes, de entre 12 y 19 años, según el Censo de 2010 realizado por el INEC, es Carchi, con el 69,9%. Foto: Archivo

EL TELEGRAFO/ La provincia con mayor porcentaje de madres adolescentes, de entre 12 y 19 años, según el Censo de 2010 realizado por el INEC, es Carchi, con el 69,9%. Foto: Archivo

Para un progenitor aceptar que su niña de 12 años será madre es complicado. La niña, que debería estar cursando el octavo de básica, quizá llegue a perder un año de estudios por atender a su primogénito, tratar de ser adulta e inculcarle una buena educación. Saber de un embarazo es difícil, más aún cuando ese pequeño ser que nacerá en 9 meses fue producto de una violación.

Casos como estos no son ajenos a la realidad ecuatoriana. En marzo de 2010, en Ibarra, una pequeña denunció que fue violada por Edwin B., un hombre de 45 años que la obligó a tener relaciones sexuales con un arma de fuego al salir de clases. La menor de 12 años acudió al doctor al no sentirse bien de salud. Los mareos y náuseas delataron que estaba embarazada.

Tres años más tarde, una niña de 13 años en Portoviejo también afrontó un capítulo similar en su vida. El padre del niño que esperaba, tras ser violada reiteradamente, era su primo de 22 años.

Estos son solo 2 ejemplos. Datos del Instituto Ecuatoriano de Estadísticas yCensos (INEC), en 2010, indican que un total de 3.864 niñas menores de 14 años fueron madres, así lo informó Verónica Vera, vocera del Colectivo Salud Mujeres 2.0.

El Código Orgánico Integral Penal (COIP) en el inciso 3 del artículo 171 concibe como una violación al acceso carnal  con introducción total o parcial del miembro viril cuando la persona  sea menor de 14 años.

“Se podría decir entonces que todos estos embarazos al tratarse de niñas menores de 14 años son producto de una violación”, dice Verónica (ver artículo en caja de datos). Asegura que en el país no hay datos certeros de cuántas violaciones terminan en embarazo. Eso sí señala que de acuerdo a estudios científicos internacionales, el 30% de ataques sexuales dejan en estado de gravidez a una mujer.

A la realidad de embarazos por violación se unen las ‘niñas madres’, grupo en el que Ecuador tiene una tasa elevada. Según el último Censo del Inec (2010),  122.301 adolescentes (entre los 12 y 19 años) quedaron embarazadas.

Un tema de posiciones

Salud Mujeres 2.0 mantiene desde hace 6 años una línea telefónica abierta: “Entregamos información especializada del aborto con medicamentos que se basan en información que es pública de la Organización Mundial de la Salud”, comenta Verónica.

Este Colectivo declara abiertamente su posición frente al aborto. Creen que “Ecuador perdió la oportunidad histórica de despenalizarlo en casos de violación. Era una posibilidad de responder a una demanda de las mujeres y a una realidad concreta del país porque en Ecuador la violencia sexual es un dato de todos los días. 1 de 4 mujeres afirman haber vivido este tipo de violencia”, asegura su vocera.

El debate se instaló en la Asamblea Nacional en 2012, para analizar el aborto en caso de violación hasta la semana 12, pero la propuesta no tuvo acogida. Tampoco se la incluyó en el COIP. En el actual artículo 150 el aborto no es punible cuando es practicado para evitar un peligro de la mujer embarazada y si el ‘embarazo es consecuencia de la violación en una mujer con discapacidad mental”.

¿Hay una deuda pendiente para las mujeres? Gina Godoy, vicepresidenta de la mesa de Justicia, asegura que si bien no se logró despenalizar la práctica hasta la semana 10, el debato generado abona a la sociedad.

Según Godoy, la prioridad fue escuchar la voz ciudadana, “no se avanzó en esto porque la sociedad en su conjunto recriminó el articulado. Hay una alta población católica en Ecuador, que inclusive está en contra de anticonceptivos o métodos de planificación familiar”.

Mónica Cevallos, miembro de la coordinadora política de mujeres, reconoce que la figura de femicidio incorporada al COIP fue un avance para las mujeres, pero cree que se cortaron derechos al no aprobar el aborto por violación. “Siempre han habido abortos, en donde penosamente las jóvenes han muerto (…) Las mujeres que tienen recursos van a llegar a médicos u hospitales, pero aquellas con bajos recursos, son las que mueren”, dice.

Los grupos provida celebraron la decisión de no despenalizar el aborto. Durante los debates, los colectivos católicos laicos desmintieron que el aborto inseguro fuera la segunda causa de muerte materna en el país. Además, citando datos del Inec mostraron que las complicaciones en el parto representan el  0,89% de las muertes maternas.

“El tema de la vida no es negociable”, decía el Observatorio Católico de Ecuador.
Lo cierto es que a pesar de los embarazos por violaciones, en América Latina el aborto es motivo de disputas. En Chile, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Haití y Surinam es ilegal en todas sus excepciones. Ocurre diferente en Uruguay, donde hace 2 años el Senado legalizó el aborto hasta la semana 12 por la sola decisión de la mujer.