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El linfoma puede ser severo

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“Los linfomas son tumores malignos que nacen del sistema inmunológico llamado sistema linfático”, aclara el oncólogo Fernando Checa Romo.

Comienza, por lo general, en cualquier parte del cuerpo, en uno solo o varios ganglios linfáticos o afecta a otros órganos como el hígado y el bazo, los testículos, el colon, la próstata, la mucosas (gástrico), la médula ósea, entre otros.

Hay dos tipos principales de linfoma: Hodgkin (LH), que es una neoplasia monoclonal de células B, caracterizado por la presencia de células anormales llamadas células de Reed Sternberg; y No Hodgkin (LNH), del cual no se conoce las causas, pero pueden desencadenarse por una infección o por la exposición a algo en el ambiente.

El LNH es el más frecuente y el tratamiento depende del tipo histológico, de las condiciones clínicas, la edad, el estado general, la condición cardíaca… porque, al existir tantas variaciones, no es posible seguir la misma terapéutica para todos los casos, explica el especialista. “El tratamiento es diferente, pero en todos se incluye radioterapia y quimioterapia. La cirugía solo en casos excepcionales”, apunta.

Exámenes necesarios

El LNH es el más común y de acuerdo a información proporcionada en Solca, se evidencia en un 64% en los ganglios linfáticos y en menor porcentaje en otras partes y órganos del cuerpo.

Para el diagnóstico se realiza una biopsia de ganglio linfático, que es la prueba médica más importante para determinar si el paciente tiene linfoma, además de estudios de sangre, de médula ósea, de imagenología de tórax y de abdomen para conocer su estado y conocer en qué lugares del organismo se encuentra la enfermedad.

Hay cuatro etapas: I. Un solo ganglio linfático afectado; II. Dos o más ganglios linfáticos del mismo lado del diafragma afectados; III. Regiones ganglionares linfáticas afectadas a ambos lados del diafragma (puede estar en riesgo el bazo); y IV. implicación diseminada de uno o varios órganos o tejidos fuera del sistema linfático.

El tratamiento es indispensable

“Hay una gran cantidad de linfomas que se curan. En un 80% los difusos en fase temprana y los avanzados hasta en un 70%”, explica el especialista. Esto se da debido al diagnóstico y al procedimiento que se aplica para cada caso.

Por ejemplo, indica que a un paciente con linfoma folicular en nivel I (asintomático) se le aplica la conducta de “mirar y esperar”, ya que en pocos casos la remisión es espontánea o responde solo con radioterapia al sitio involucrado. Pero, si el estadío es III o IV requerirá de tratamiento de inducción con poliquimioterapia y luego continuar con tratamiento de mantenimiento, con el fin de erradicar las células malignas de linfoma.

Si no existe una respuesta adecuada o hay una mejoría, en la patología se contempla la aplicación de quimioterapia de primera, segunda, tercera o cuarta línea, de ser necesario en las diferentes etapas, lo que ayuda a que la persona mejore la sobrevida en años.

Señales que alertan

Checa dice que los síntomas son bien conocidos, pero no llaman mucho la atención cuando inician.

Entre estos están la pérdida de peso, la sudoración nocturna, el prurito o la comezón de explicación confusa, el cansancio, la tos o la dificultad para respirar e ictericia por retención de bilirrubina.

Asimismo, se menciona el crecimiento de masa tumoral (ganglios) que, en algunos los casos, no causa dolor en el cuello, la axila y las ingles. A pesar de esto, si presenta estos signos, busque atención especializada.

El linfoma no es contagioso. Sin embargo, hay factores que influyen en esta afección, como tener el sistema inmunológico debilitado a causa de una enfermedad hereditaria o por uso de ciertos fármacos después de un trasplante de órganos, por ejemplo.

También pueden ser causa de riesgo varias infecciones: VIH (que causa el sida), el virus de Epstein-Barr, la bacteria Helicobacter pylorii (responsable de úlceras en el estómago), entre otros. (CM)

Incidencia

° A nivel mundial, Quito se ubica entre las ciudades de más alto índice de linfoma, en el puesto 14 en hombres y 12 en mujeres, comparado con 70 países que publican sus datos en Cancer Incidence in Five Continents.

Afectación

Por localización

° Ganglios linfáticos: 64%
° Estómago: 9%
° Amígdalas: 4%
° Intestino delgado, cavidad nasal: 2%
° Colon, peritoneo: 1%
° Otras localizaciones: 9%

Fuente: Registro Nacional de Tumores (Solca)

Conozca
Sobre la enfermedad

° El linfoma No Hodgkin es el más frecuente en una relación de 1 a 10.

° El índice es más alto en hombres.

° Quito y Loja son las ciudades con más alta incidencia.

° Solo en la capital cada año se diagnostican 374 nuevos casos de linfoma.

Fuente: Registro Nacional de Tumores (Solca)

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