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Movilizaciones llenaron dos plazas

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Oficialismo llama a sus simpatizantes a defender revolución
Al tiempo que advirtió que sabrá enfrentar las reacciones de la “restauración conservadora” a la revolución ciudadana, el presidente Rafael Correa anunció que en los próximos meses centrará su gestión en la elaboración del Código de Trabajo, la regulación de la plusvalía del suelo y la seguridad social.

Correa cerró ayer su ‘Festival de la música y la cultura por la revolución del trabajo’, un acto político en contra de las marchas del sindicalismo que duró cerca de ocho horas, anunciando que se dedicarán en el “plazo inmediato” a radicalizar estas tres áreas.

“No hay que dormirnos en los laureles. Hay que trabajar día a día, entendiendo que todo se puede perder, que existe esa restauración conservadora con la complicidad de malos dirigentes y los tirapiedras, porque el objetivo inmediato es desestabilizar a la revolución (…), después se van a sacar ellos las tripas”, expresó.

Agregó que una de las fuentes de la inequidad en el país es la plusvalía, tema que ha sido maltratado “por la prensa y por los alcaldes de la restauración conservadora que se reunieron en Guaranda, que muchos de ellos han vivido de la especulación de la tierra”. “Cómo les va a interesar que cambiemos la situación”, señaló en su discurso sin especificar los nombres.

Asimismo, cuestionó a los dirigentes sindicales que convocaron a la movilización contra el proyecto de Código Laboral, porque no “hicieron nada” para terminar con la tercerización, y ahora con “cinismo” critican al “Gobierno que más ha hecho por los trabajadores”.

El ministro de Relaciones Laborales, Carlos Marx Carrasco, encargado de construir el articulado, se unió a este discurso y se comprometió a que el “Gobierno no desmayará hasta que todos tengan empleo digno”.

Este festival que reunió a cientos de militantes de Alianza PAIS (AP) en la Plaza de la Independencia, concluyó pasadas las 19:00, en medio del baile y de la entonación de canciones de corte tropical por parte del mandatario y el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño.

Los elementos que matizaron el evento eran similares a otras contramarchas organizadas por el régimen: tarima con pantallas gigantes y entrega de sándwiches, gelatina, banderines, camisetas, pósteres y gorras.

No puede ser que existan grupos extremistas que usen la violencia para que sus canonjías logradas de forma arbitraria se mantengan por los siglos de los siglos”.
José Serrano, ministro del Interior

 

Sindicatos lograron la adhesión de otros grupos ciudadanos
La marcha convocada por el Frente unitario de Trabajadores (FUT) que congregó a estudiantes, jubilados, maestros, indígenas, choferes, empleados privados, políticos de oposición y unos cuantos burócratas terminó en violencia, con heridos y varios detenidos.

Durante todo el trayecto de la manifestación, que se inició en la Caja del Seguro, en el norte de la capital, los protestantes fueron custodiados por policías, hasta llegar a la Plaza de San Francisco a las 18:00, donde los dirigentes improvisaron una tarima y empezaron los discursos en rechazo a la política laboral del gobierno.

Mientras intervenía Carlos Pérez Guartambel de la Ecuarunari, un piquete antimotines de la Policía llegó por el lado norte de la Plaza y se enfrentó con los manifestantes y eso provocó el desalojo de los concentrados en el lugar, en medio de gritos y carreras. Ese piquete de policías fue asistido por uniformados de la caballería y otros acompañados de canes.

Cientos de policías participaron en el desalojo, mientras que las mujeres pedían calma a los uniformados para evitar agresiones. La Plaza fue desalojada a las 19:40, y en medio de la confrontación fueron detenidas varias personas.

El presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), Jorge Herrera, anunció la reunión de un consejo para fijar la fecha de una movilización nacional; la gente entonces coreó que sería una huelga nacional.

Luego Mesías Tatamuez, dirigente sindical, dijo que el presidente Rafael Correa fue el principal jefe de campaña para la marcha del 17S, por su posición confrontativa e invitó a los dirigentes laborales, indígenas, de maestros y estudiantes a no romper la unidad, y que debe ir más allá del Código Laboral y empujar al país al desarrollo.

Pérez dijo que el pueblo ya no cree en los ‘pinochos’ y que empieza a despertar para reclamar que no quiere que se apruebe el Código Laboral, que se elimine la jubilación laboral y la reelección indefinida.

“Si no queremos la reelección indefinida tenemos que abanderarnos del reclamo de una consulta popular”, indicó Pérez en su discurso, y luego de los incidentes anunció que hoy evaluarán la jornada de protesta.

Las organizaciones están diciendo basta a los impuestos, decretos, atropellos y leyes antiobreras, queremos paz, estabilidad laboral y que gobierne para todos”.
Wilson Álvarez, sindicalista

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