Blog Page Title

La clase media representa el 60% de votos en Brasil

02-10-2014-MUNDO-elecciones_a49aa740adba8a1137765fada7bdccdb

Estas familias tienen una renta mensual de hasta $ 1.400. Sus condiciones mejoraron en el gobierno de Rousseff.

Millones de personas que en la última década elevaron su renta, dispararon el consumo y hoy son mayoría: es la codiciada clase media brasileña, que llega a las elecciones del domingo con su voto dividido entre la gratitud o el cambio.

Las vitrinas de un lustroso centro comercial en la periferia de Sao Paulo brillan para estos nuevos consumidores, que crecieron al alero de políticas sociales y de distribución de renta impulsadas desde 2003 por Luiz Inacio Lula da Silva y continuadas por la presidenta Dilma Rousseff, del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT).

Gracias a esto más de 40 millones de personas salieron de la pobreza y engrosaron las filas de la clase media.

Hoy, la denominada ‘clase C’ tiene más de 100 millones de personas, la mitad de la población de Brasil, y es el segmento más disputado por Rousseff y su principal rival para las elecciones generales del 5 de octubre, la ecologista Marina Silva, del Partido Socialista Brasileño (PSB).

“Es impresionante cómo Lula mejoró nuestra vida. Tenemos acceso a más cosas, mucho más poder de compra. Antes, las familias tenían el mismo auto por 20 años; ahora uno de cinco nos parece viejo”, declaró  Daniel Alves, de 33 años, un trabajador bancario que pasea por el lustroso centro comercial Itaquera.

Construido en 2007, el ‘shopping’ da muestra de los sectores que dispararon sus ventas en esta década: tiendas de electrodomésticos, ropa, zapatos y belleza, de joyas, agencias de viajes e inmobiliarias.

Un voto pragmático

Según la consultora especializada Data Popular, las familias de la clase C tienen una renta mensual de entre 780 y 1.400 dólares. Y son más de 60% de 140 millones de electores, de acuerdo a Datafolha.

“Es un segmento que tuvo acceso a bienes de consumo y a educación, que mejoró su vida y que ha seguido mejorando hasta por lo menos el inicio del gobierno de Dilma” en 2011, declaró Mauro Paulino, director de la encuestadora Datafolha.

“Pero ahora ve que esa mejora no continúa y está dividido entre la gratitud a Lula y el deseo de subir otro peldaño. Y esa duda se manifiesta también en el voto”, explica Paulino.

La clase media demanda sobre todo más y mejores servicios públicos, en un eco de las masivas protestas callejeras de 2013, que exigían mejor salud, educación o transporte.

La dueña de casa Cida Alves, de 46 años y vecina de Itaquera, lo plantea: “Nuestra vida mejoró, claro que sí, pero por ejemplo la salud pública es terrible, nunca hay atención rápida”.

“Yo siempre voté por Lula y el PT, pero en esta elección voy por Marina. Brasil tiene que recuperar el crecimiento y atraer inversiones. Necesita un cambio”, planteó el bancario Daniel Alves.

Sin embargo, el analista Renato Meirelles, presidente del instituto Data Popular, considera que “la clase C no tiene un voto ideológico, sino que es muy pragmática. Hay gente mayor que tiene gratitud, pero los más jóvenes no tienen esa memoria histórica, no saben lo que era Brasil antes”.

Rousseff lidera sondeos en 5 regiones del país

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, cuenta con la preferencia del electorado en las 5 regiones de este país, lo cual consolida su liderazgo de cara a los comicios del domingo próximo.

Según estudios de opinión, Rousseff se mantiene en el primer lugar en la intención del voto a nivel nacional con 40% y aventaja con 15 puntos porcentuales a su más cercana contrincante, la postulante del Partido Socialista Brasileño (PSB), la exsenadora Marina Silva.

Datos divulgados esta última semana por las encuestas muestran que la gobernante recuperó la confianza del electorado en todas las regiones brasileñas, mientras Silva tuvo un rápido declive en la intención del voto.

En la zona del noreste, la segunda región con mayor número de votantes, la presidenta mantiene el respaldo del 56% del electorado, frente a 24% que alcanza la pretendiente del PSB.

En los 3 estados del sur (Paraná, Río Grande do Sul y Santa Catarina), la mandataria aparece con el 39% de soporte, mientras que Silva junta 16% y Neves 26%. En el sureste, Rousseff mantiene su liderazgo con el 30% de apoyo, contra 29% que alcanza la exsenadora.

La disputa por el voto figura más reñida en los territorios del sureste y centro-oeste, donde la diferencia entre los principales contendientes a la presidencia del país es menor.

En el sureste, Rousseff mantiene su liderazgo con el 30% de apoyo, contra el 29% de la exsenadora.

Por último, en el norte, la jefa de Estado acumula el 51% en intención del voto y su adversaria del PSB el 19%.

http://www.telegrafo.com.ec/