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Alexis Tsipras: el joven rebelde griego que promete una nueva relación con los organismos financieros

La popularidad de Alexis Tsipras, de 40 años y llamado “el bolchevique griego”, se inició en mayo de 2012, cuando su pequeño y joven partido, el izquierdista Syriza, se convirtió en segunda fuerza política del país gracias a un programa de firme rechazo a la austeridad draconiana que los acreedores impusieron a Grecia.

Telam/

Luego de esa sorpresa electoral, Tsipras se lanzó a la conquista de la clase media griega, que tras seis años de recesión y ajustes impuestos por la troika de acreedores -la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI)-, vio hundido su nivel de vida.

Su nombramiento por el partido de Izquierda Europea como candidato a la presidencia de la Comisión Europea (CE) en las elecciones regionales de junio 2014 le permitió extender a todo el continente su campaña contra los ajustes y mejorar su imagen en los medios europeos.

Todas las encuestas lo posicionan como favorito para los comicios del próximo domingo en Grecia, pero la por ahora débil ventaja (entre el 4,5% y el 7%) respecto de su principal rival, el primer ministro Antonis Samaras, de Nueva Democracia (ND), auguran una complicada negociación con otras coaliciones -probablemente el nuevo partido de centroizquierda To Potami (El Río)- para poder formar gobierno.

Como miembro de la Juventud, asistió a todas las marchas y protestas internacionales contra la globalización neoliberal

Nacido en Atenas en julio de 1974, el candidato de la Coalición de Izquierda Radical (Syriza) comenzó una precoz actividad política al afiliarse a las Juventudes Comunistas griegas a fines de los años ´80.

A comienzos de los ´90, participó activamente en rebeliones contra las reformas educativas que intentaron implementar los sucesivos gobiernos de la época, que lo transformaron rápidamente en miembro influyente del movimiento contestatario.

Pocos años después integró el Partido Comunista de Grecia (KKE), pero al desplomarse la Unión Soviética, el KKE se desmembró entre quienes siguieron la línea más ortodoxa, a las órdenes de Moscú, y los “comunistas del interior”, partidarios del eurocomunismo.

Ante ese escenario, Tsipras optó por la mezcla de socialistas, trotskistas, maoístas, ecologistas, entre otras
variantes de la dividida izquierda, que en 2004 se convertiría en Syriza.

Durante su vida universitaria -se graduó en Atenas en 2000 como Ingeniero Civil-, se unió a las filas del movimiento de renovación de la izquierda y fue miembro del Consejo Ejecutivo de la Unión de la Facultad de Ingeniería, además de ser representante de los estudiantes en el claustro universitario.

En 1999 se convirtió en secretario de la Juventud de Synaspismos (principal partido de la coalición Syriza), fundado en junio de 1992, para luego ser elegido miembro del comité central de ese partido político y a cargo de educación y juventud, en 2004.

Como miembro de la Juventud, asistió a todas las marchas y protestas internacionales contra la globalización neoliberal.

En 2006 fue candidato a alcalde de Atenas, con el apoyo de Synaspismos y las fuerzas aliadas de Syriza. Su lista quedó tercera, con cuatro concejales.

Fue elegido para el cargo de presidente de Synaspismos en 2008 y luego como miembro del Parlamento en las elecciones nacionales en 2009, fecha desde la que dirige la bancada de Syriza.

Todos los discursos de Tsipras culminan con un “buena suerte y buena lucha”

Tsipras centra su combate electoral en la necesidad de hacer frente a la crisis humanitaria desatada por la austeridad draconiana, luchar contra la evasión fiscal y liberar el sistema político de la influencia de los oligarcas.

A las acusaciones de Samaras de que Syriza provocará la salida de Grecia de la eurozona y la quiebra del país, Tsipras contesta que, “a excepción de las medidas para contener la crisis humanitaria, todas las otras medidas serán fruto de negociaciones con los socios europeos”.

“La negociación será probablemente larga, será difícil, pero se cerrará con soluciones que serán en beneficio de todos los pueblos europeos. Los efectos de la austeridad son desastrosos para todos los pueblos europeos”, destaca el líder de Syriza.

Tampoco tiene miedo al llamado “grexit”, la salida del euro, porque, dice, “todos son conscientes de sus consecuencias”.

Los comicios griegos de este domingo 25 de enero están en el foco de la agenda europea porque podrían marcar un giro en la relación del país heleno con los organismo financieros internacionales y con los mecanismos para enfrentar la deuda, además de impactar en otros comicios del continente, como los que ocurrirán en Suecia, España y Reino Unido.

Todos los discursos de Tsipras culminan con un “buena suerte y buena lucha”.