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Para el mercado ecuatoriano ya no se hacen cocinas de gas

Ecasa cerró su producción de estufas de gas hace unos meses. Mario Espinoza, gerente general de la firma, confirmó el cierre de la línea de gas. “Es que gas ya no se vende nada”, dijo.

Mientras, Indurama, Fibroacero (Ecogas) y Mabe reorientan su mínima producción hacia la exportación a países de la región y Centroamérica. Así lo señaló ayer Xavier Mora, director ejecutivo de la Asociación de Línea Blanca del Ecuador (ALBE), que incluye a estas últimas tres compañías.

Esto, por la baja demanda de cocinas de gas desde mediados del 2014 y que se agravó a inicios de este año cuando el Gobierno impuso a estos artefactos el 100% de ICE (Impuesto a Consumos Especiales), con lo que su precio se duplicó, para incentivar la compra de las estufas de inducción, a las que se les eliminó el IVA, desde comienzos de este año.

Sin embargo, Espinoza comentó que aún tienen en existencia unas 15.000 cocinas de gas. Por ello se ha pensado en desarmarlas y adaptar las estructuras metálicas para convertirlas a inducción.

En tanto, Juan Pablo Vela, gerente de Indurama, señaló: En el mercado nacional, con el ICE, se terminó de acabar ese mercado de cocinas de gas. Informó que se fabrican solo para la exportación. Agregó que venden desde Ecuador cerca de 120 mil cocinas al año a 26 países.

Mientras, Mora se refirió al cierre de la producción de las cocinas de gas como “cerrar el ciclo”, pues señaló que las empresas han invertido para realizar el cambio de sus líneas de producción de gas a inducción en apoyo al proyecto del Gobierno que busca reemplazar hasta el próximo año unas 3,5 millones de estufas de gas.

En el caso de Mabe, el total de lo que se fabrica de cocinas de gas (hasta 20.000 al mes) se exporta, antes el 15% se quedaba para consumo local.

“Ya veníamos produciendo cero para el mercado local”, señaló Roberto Guerrero, gerente de Marketing y Proyectos de esa empresa.

Añadió que arrancaron el 2014 con 17.000 cocinas de gas en bodega y terminaron ese año con 5.000. “Lo que teníamos en el 2014 lo vendíamos antes en dos meses y medio”, indicó.

Mientras, en almacenes de electrodomésticos la demanda de cocinas de gas es mínima.

Tyron Macías, jefe del almacén de Comandato, en el norte de Guayaquil, señaló que la venta cayó drásticamente y mantiene un stock limitado de 12 estufas de gas, que, según él, es para un pequeño nicho renuente al cambio y que podría tomarle todo un año en venderse de acuerdo con las condiciones actuales del mercado.

En Artefacta, de la Alborada, la venta de cocinas de gas también se redujo. Eduardo Velasco, jefe del local, dijo que pasaron de vender ocho cocinas diarias a dos por semana.

La poca demanda también se traslada a los pequeños comerciantes, como los apostados en la calle Pedro Pablo Gómez, dedicados a la venta de cocinas industriales y repuestos.

Guillermo Carrión, dueño de Maxigas, en Colón y Pedro Pablo Gómez, señaló que dejó de vender cocinetas de gas por el incremento en el precio.

En tanto, Mora espera que el Gobierno acelere la apertura de mercados y la firma de tratados comerciales con países de Centroamérica, principal destino de las cocinas de gas. “Si vamos a producir cocinas a gas para exportar, necesitamos que se culminen las negociaciones de acuerdos comerciales”. (I)

100
por ciento del ICE se aplicó a las cocinas de gas

Inducción
nuevos incentivos

Plazo
La semana pasada, Vladimir González, gerente del Programa de Cocción Eficiente del Ministerio de Electricidad, anunció que se amplió el plazo de financiamiento de tres a seis años para quienes compren las cocinas de inducción.

Asimismo, indicó que para los beneficiarios de la tarifa de la dignidad se analiza un descuento.

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