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Maca, el afrodisíaco de moda de los Andes peruanos

En 2005 Gonzales se dio cuenta que a las diferentes variedades, colores, les correspondían diferentes propiedades.

En varias investigaciones, “nos dimos cuenta que la variante negra favorecía la memoria y el aprendizaje, aumentaba la cantidad de espermatozoides y su movilidad, tenía propiedades energizantes y, en general, disminuía los estados de ansiedad”, explica.

“Y en cuanto a la roja, encontramos que podía revertir la osteoporosis, entre otras cuestiones”.

El experto aclara que estos estudios los llevaron a cabo en animales, “aunque otros desarrollados en humanos en varias partes del mundo dieron unos resultados similares”, asegura.

En 2010, sin embargo, investigaron los resultados del consumo de maca en personas. Lo hicieron en los Andes Centrales de Perú, una región productora de la planta.

Los científicos tomaron una muestra de 1.000 habitantes de la zona, y compararon la salud de aquellos que no consumían maca y con la de los que la consumían. El puntaje de los consumidores habituales mayores de 75 años era tal que parecían que no habían envejecido, asegura Gonzales.

Afrodisíaco, no Viagra

En base a estos estudios, y por su propia experiencia, varios naturistas y médicos tratan a sus pacientes con maca. Algunos la recetan contra el insomnio, la fatiga o la ansiedad, también como complementaria de las terapias hormonales durante la menopausia o para aumentar la líbido.

“Sí descubrimos que mejora el deseo sexual”, dice en ese sentido Gonzales, haciendo referencia a una de las muchas investigaciones llevadas a cabo sobre la maca. Se podría hablar de afrodisíaco, por lo tanto.

“Pero no vimos que tenga ningún beneficio para la disfunción eréctil, tal como se ha indicado con frecuencia”.

Así que lo del “Viagra andino” no es más que publicidad, de acuerdo a lo que dice el experto.

Sin embargo, el equipo de Gonzales no solo ha investigado las propiedades de este milenario producto andino, también su posible toxicidad.

En un estudio de 2005 firmado junto al Luis G. Valerio, un toxicólogo del Centro para la Evaluación e Investigación de Fármacos de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), Los aspectos toxicológicos de las hierbas de Sudamérica uña de gato (Uncaria tomentosa) y maca (Lepedium meyenii), concluían que las investigaciones hechas hasta la fecha mostraban poca toxicidad en animales y en laboratorio.

“Sin toxicidad”

Diez años después insiste en lo mismo. “No se ha encontrado nada que demuestre su toxicidad”, asegura Gonzales. Y para ello pone como ejemplo a los habitantes de los Andes Centrales que consumen hasta 40 o 50 gramos de la raíz al día, “30 veces más que cualquiera que se tome cápsulas o maca en polvo comprado en una tienda”. Según el experto, en ellos tampoco se ha visto que resulte tóxico.

Según el experto, la planta ha desarrollado unos químicos que le han permitido sobrevivir tantos años en un medio tan hostil.

En esa línea, dice que, en base a sus estudios, no puede hablar de contraindicaciones. “En cuanto a sus efectos negativos, mucho de lo que se tiene como cierto no se ha demostrado científicamente”, señala.

Con ello se refiere a las sugerencias de no suministrar a mujeres embarazadas, niños o personas con hipertensión.

Y añade: “Hasta el 2000 se decía que no la debían tomar los hipertensos, pero nosotros encontramos que disminuye la presión arterial”.

El experto cree que las virtudes de la planta se deben a las hostiles condiciones en las que crece. “Nace a 4.000 metros, donde nada crece. Llevan al menos 2.600 años cultivándola y eso significa que ha logrado sobrevivir en todo ese tiempo. Ha desarrollado unos químicos que lo han hecho posible”.

Y es por esos compuestos que le permitieron sobrevivir por lo que la demandan cada vez más los consumidores. Tanto como para convertir la maca en el producto natural de moda.