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Etnias celebran la Fiesta del Florecimiento

Chibuleos, tomabelas, pilahuines, quisapinchas y salasacas conmemoraron el sábado anterior el Pawkar Raymi. En esta última localidad hubo una caminata y baños sagrados de purificación.

Las comunidades indígenas del país estuvieron de fiesta el sábado pasado. Ese día las distintas etnias conmemoraron el Pawkar Raymi, la Fiesta Andina del Florecimiento.

Una de ellas es Salasaca, parroquia rural del cantón Pelileo, con uno de los pueblos autóctonos más representativos de Tungurahua.

Allí, la jornada inició a las 05:30 en la plaza, donde un nutrido grupo de adultos y jóvenes se dieron cita para realizar dos rituales sagrados de esta celebración.

Recorrido espiritual

El primero es el recorrido desde esa zona  hacia el ojo de agua del sector Manzanapamba, a 10 minutos. “El traslado lo hacemos descalzos. Así rendimos culto a la Pachamama y mostramos nuestra conexión directa con la Madre Tierra”, dijo Anselmo  Miniguano, habitante de Salasaca.

Al igual que en una peregrinación católica, los participantes marcharon entonando canciones y oraciones en kichwa, en las cuales agradecían a la Madre Naturaleza por las cosechas de temporada y demás favores recibidos.

Manuel Caizabanda, alcalde de Pelileo, quien pertenece a esta etnia, se unió a la festividad. “Nuestras tradiciones no deben perderse. Cada año involucramos en los rituales a los jóvenes, para que conozcan las costumbres que practicaban nuestros abuelos”.

Baño sagrado

Una vez en Manzanapamba, los peregrinos ingresan a una pequeña laguna de agua muy fría y realizan un completo lavado del cuerpo.

La limpieza del cabello la realizan con ‘chahuarango’, sustancia extraída de la molienda de raíz y hoja de la cabuya blanca. Además, las mujeres depositan en las aguas pétalos de alelíes y margaritas.

“Pese a las bajas temperaturas, nos bañamos con mucha fe, sabiendo que las energías de la Tierra  nos limpian de impurezas corporales y cargas espirituales”, acotó Edelina Maliza, anciana del lugar.

En este ritual solo participan adultos. Los menores, por su parte, intervienen en una ceremonia de iniciación en la plaza central del pueblo. Los niños, en cambio, son ‘bendecidos’ con inciensos.

Los indígenas recibieron el Año Nuevo Andino

Las otras comunidades de Tungurahua: Pilahuín, Quisapincha, Tomabela y Chibuleo también celebraron el Pawkar Raymi. En la Unidad Educativa del Milenio de esta última, líderes de la comunidad, en coordinación con el Ministerio de Educación, realizaron un show cultural, dancístico y musical como parte de la fiesta.

“Para nosotros, en esta fecha se conmemora el Año Nuevo Andino. Los niños forman parte activa, pues ellos deben conocer sus raíces e inculcarlas mañana a sus hijos”, dijo Cristóbal Caluña, vecino de Chibuleo.

En las otras tres localidades se realizaron eventos similares, con gran concurrencia de turistas nacionales y extranjeros.

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