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El monitoreo del volcán se dificulta por nubosidad

Una densa neblina, proveniente de la Amazonía, cubre al coloso durante casi todo el día. El control es instrumental.

Una enorme columna de nubes, proveniente de la región Amazónica, complica la vigilancia del volcán Tungurahua desde el lunes.

La madrugada de ese día el comportamiento del coloso cambió abruptamente.

Tras 6 meses de relativa calma se produjeron explosiones con carga media de ceniza y bramidos que provocaron vibraciones en ventanas. Debido a esto el sistema de monitoreo (análisis de muestras gaseosas, de polvo volcánico, seguimiento auditivo y estudio de la actividad telúrica) en los últimos días se basa únicamente en la valoración con instrumentos técnicos.

Johnson Barriga, habitante y vigía de Puela, comunidad del cantón Guano en Chimborazo, dijo que el cráter es visible solo durante un par de horas al día.

“Si bien la cumbre del Tungurahua siempre ha lucido cubierta en la mañana y tarde, cuando está en  reactivación permanece tapada casi todo el día. Todos los vigías aprovechamos el Sol y el viento del mediodía para observar detenidamente las emisiones de vapor de agua y ceniza. De vez en cuando también se despeja, como máximo 10 minutos, al llegar las 17:30”, dijo.

La situación es similar en Runtún, cantón Baños. Allí el vigía de la Estación Ventanas, Carlos Sánchez, emite su reporte diario a los vulcanólogos basado en los bramidos y columnas de ceniza expulsadas del coloso, que con dificultad se logran ver por encima de la neblina.

Como en anteriores ocasiones, la reactivación atrae al lugar a un gran número de turistas que desean observar el cerro.

Ganado afectado

Mientras tanto, la caída de ceniza se mantiene desde el lunes en poblaciones cercanas al macizo, tales como Palictahua, Puela, Choglontus y El Manzano, en Chimborazo.

Allí el sector ganadero es afectado de forma directa, pues el material calcina el pasto fresco y otras hierbas que consumen a diario las reses.

“A pesar de la ayuda que el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap), y la Prefectura de Chimborazo dieron hace dos días, el ganado pasa hambre”, dijo un campesino.

Allí se entregó melaza y sales naturales para mejorar la digestión de los bovinos. Por ahora el único caserío tungurahuense donde ha caído ceniza es San Andrés de Pillate. (I)

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