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Clarisas se alistan para hacer hostias papales

Sor María Imelda vierte un líquido blanco en la waflera. Es una mezcla de harina y agua, que luego del proceso de cocción se vuelve una placa rectangular. Esa pieza pasa por una fase de humectación antes de ir a una máquina que la divide en 49 hostias.

Siete hermanas de la orden franciscana elaboran el producto en el taller del Monasterio de Santa Clara, en Daule. Proveen de hostias a la Arquidiócesis de Guayaquil y la Vicaría de Santa Elena, de donde se reparte a las parroquias.

Sor Clara Margarita indica que la Arquidiócesis demanda cada semana 150 paquetes de hostias con 800 unidades cada uno, un total de 120.000 piezas. Además, otros 50 paquetes de hostias de más diámetro (50 piezas cada uno) que representan 2.500 adicionales.

Esa producción al menos se duplicará en julio próximo por ocasión de la misa que oficiará el papa Francisco en terrenos aledaños al santuario del Señor de la Divina Misericordia. El 6 de ese mes, su santidad visitará Guayaquil.

Sor María Susana, madre superiora del monasterio, dice que 250.000 es el número preliminar requerido por la Arquidiócesis. “Nos han dicho que son 250.000, pero aún no se sabe, tres semanas antes de la venida del santo padre, nosotras queremos elaborar las hostias para que realmente sean un poco más frescas”, comenta la religiosa.

Las hostias representan la carne de Jesús. Son consagradas en las misas por los sacerdotes para dar a los católicos preparados en espíritu para recibir el sacramento. Y que sirvan para enmendar a un católico ante Dios satisface espiritualmente a las hermanas clarisas. “Es un trabajo muy dedicado que nos lleva a la concentración de nuestro espíritu”, sostiene sor María Susana.

¿Cómo se preparan las hermanas clarisas ante la llegada de Francisco? Sor María Susana contesta: “Con gran alegría, hemos estado preparándonos con la oración, con el sacrificio, pidiéndole al Señor que la venida del santo padre traiga mucha paz, mucha unión, entre el Gobierno y el Estado y entre todos los ecuatorianos, que podamos disfrutar de una gran paz”, reflexiona.

Cuando estén con el encargo papal, las clarisas prevén laborar de 03:00 a 19:00 para tener listas las hostias.(I)

Es un trabajo que nos llena de fervor, entusiasmo, de alegría, le ponemos muchísimo amor porque sabemos que cada forma, que va a ser consagrada, será para enmendar un alma muy sedienta del hambre de Dios”.
Sor María Susana, madre superiora del Monasterio de Santa Clara

Pormenores
Visita papal

Cuatro días en el país
Francisco arribará a Ecuador el 5 de julio próximo, específicamente a Quito. El 6 estará en Guayaquil para oficiar una misa en el santuario del Señor de la Divina Misericordia, en la vía a la costa, y visitará a la comunidad jesuita en el Colegio Javier, en Los Ceibos. El 7 y 8 de julio, Francisco tendrá actividades en Quito, que incluyen una misa en el parque Bicentenario.

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