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Más especies arbóreas se suman a Cerro Blanco

Guachapelí, ceibo macho, cascol, amarillo, laurel, cocobolo, bálsamo, caoba, colorada, guayacán, pechiche y ébano figuran entre las quince especies forestales que se sembraron en trece hectáreas del Bosque Protector Cerro Blanco como parte de un proyecto de reforestación entre el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y la Fundación Pro-Bosque, que administra la reserva.

Son 6.010 nuevos árboles que suma este bosque seco tropical que, en sus 6.078 hectáreas, acoge a más de 700 especies de plantas vasculares, 220 de aves, 54 de mamíferos, 22 de reptiles, 8 de anfibios y varias de insectos.

Muchas de las especies reforestadas constituyen fuente de alimentación del papagayo de Guayaquil (Ara ambiguus guayaquilensis), ave símbolo natural de la ciudad y que al encontrarse en peligro crítico de extinción cuenta con una Estrategia Nacional de Conservación. Esto, con el objetivo de evitar que su población siga reduciéndose, ya que quedarían entre 40 y 50 individuos en estado natural.

El pasado 8 de mayo se presentaron los resultados de la iniciativa que, entre enero y marzo de este año, se desarrolló en el denominado sector Carbo, situado en el área nororiental de Cerro Blanco, con el fin de fortalecer el proceso de regeneración natural del bosque.

Al ser uno de los pocos remanentes mejor conservados de bosque seco de la Costa ecuatoriana y uno de los pulmones verdes de Guayaquil, la CAF consideró que era el lugar indicado para la implementación de este proyecto de compensación de huella de carbono. Este busca concienciar sobre el impacto ambiental que generan las personas o las instituciones a través de las emisiones de CO2 que producen en sus actividades y ser un modelo que se replique.

Mauricio Velásquez, ejecutivo de la Dirección de Ambiente y Cambio Climático de la CAF, comenta que, además, están apoyando con una cooperación técnica al Ministerio del Ambiente en un programa para evitar incendios forestales, el cual ha seleccionado como una de sus áreas de intervención el bosque seco tropical de la Costa, donde está Cerro Blanco.

Añade que durante este año emprenderán otra actividad de compensación en el país y adelanta que junto con el Municipio de Guayaquil están gestionando la medición de la huella de carbono e hídrica de la ciudad, así como un estudio de vulnerabilidad climática que permitirá delinear acciones relacionadas con intervenciones en bosques protectores y otras áreas de conservación. (I)

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