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Correa califica de “golpistas” a quienes marchan en Quito contra su gobierno

Manifestación contra la llamada “ley de herencia” del gobierno de Rafael Correa en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil, el pasado 25 de junio de 2015.

REUTERS/John Guaman
Por RFI

Tres marchas diferentes están convocadas para este jueves en Quito en oposición al gobierno de Rafael Correa. Manifestaciones que el presidente de Ecuador ha calificado de “golpe blando”. “Lamentablemente tenemos claros indicios de que golpistas intentarán tomarse Carandolet”, escribió el mandatario en las redes sociales.

Por Marta Arias.

Desde que el presidente de Ecuador anunciara en junio el proyecto de Ley de Redistribución de la Riqueza destinado a gravar las herencias y la plusvalía extraordinaria de la venta de propiedades, las manifestaciones y protestas de ciudadanía y oposición se han sucedido en Quito, la capital.

Aunque finalmente se retiró, la iniciativa se convirtió rápidamente en un detonante para las protestas contra las políticas generales y el modo de gobierno del presidente Correa.

La primera marcha de este jueves está convocada desde los alrededores de la Asamblea Nacional hasta la sede del Gobierno. Allí llegará también la segunda marcha que, en su caso, saldrá desde el Instituto de Seguridad Social. Encabezada por sindicatos, indígenas y campesinos, esta otra manifestación prestará especial atención a la reclamación de los derechos laborales.

Pero lo novedoso de esta jornada de protesta en Quito es la tercera marcha. Por primera vez, los sanitarios se unen para expresar su rechazo a la creación mediante decreto presidencial el pasado 25 de junio de una Agencia de Aseguramiento de la Calidad de la Salud.

Por su parte, el mandatario ecuatoriano ha realizado también un llamamiento a sus partidarios para que se concentren frente a la sede del gobierno de manera simultánea a la protesta. “Nosotros, a repletar la Plaza Grande desde las 16:00, con música y alegría, pacíficos pero firmes”, escribió Correa.

Estas últimas manifestaciones tienen lugar en vísperas de la visita del papa Francisco al país latinoamericano, lo que ha llevado al portavoz de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, el padre David de la Torre, a declarar que “no es el momento de manifestar nuestras ideas ni nuestros proyectos políticos. No es el momento de armar más polémicas y más divisiones”.