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Ingenio popular es el motor de la agroecología en Miranda,Venezuela

Bajo la perspectiva de generar mecanismos innovadores que faciliten la actividad agrícola, en el sector Pozo de Rosas del estado Miranda, región centro-norte del país, organizaciones ecologistas desarrollan maquinarias como una volteadora mecánica de compost, para agilizar el proceso de creación de abono orgánico.

La creación de estos equipos responde a una línea de investigación para crear tanto de equipos para generar abono y como maquinarias para la producción de alimentos concentrados para animales, con el propósito de promover la agroecología y la recuperación de espacios para la producción agrícola, detalló el coordinador de la Fundación Centro Conservacionista de San Pedro (Funcespe), José Galatro, en entrevista con AVN.

De este proyecto nació la máquina modelo F-170, con un motor de seis caballos de fuerza, de 250 a 300 revoluciones por minuto y con capacidad de producir hasta 300 metros cúbicos de abono por hora (es decir, casi 150 toneladas por hora). Ello representa un rendimiento superior al volteo manual de abono orgánico, un proceso más lento y tedioso que realizado por dos personas llega a voltear solo 10 metros cúbicos en una hora.

“Estas máquinas facilitan el trabajo, porque estamos imitando a la naturaleza y produciendo abono en poco tiempo sin ser agentes invasivos o agresores de la naturaleza. Más bien se restablecen las condiciones naturales de la tierra que han sido deterioradas por la industrialización, por el deterioro de incendios forestales, producto de los agroquímicos y herbicidas que van afectando el suelo y disminuyendo la microfauna, tan necesaria para el suelo porque está constituido por vida y minerales”, explicó.

Este proyecto fue propuesto y avalado por el Ministerio de Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología en el contexto de las Redes Socialista de Innovación Socio-Productiva en octubre de 2013. Recibió financiamiento a través del Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Fonacit), instancia del Estado venezolano que respalda a innovadores nacionales.

“A Manuel Fernández (en ese momento titular del despacho ministerial) se le planteó que visitara algunas experiencias de la zona y se interesó en conocer nuestra experiencia agroecológica y nos entregó personalmente un aporte por 400.000 bolívares que permitió la fabricación de las dos primeras máquinas, una volteadora y mejorar las condiciones de un invernadero local, así como la instalación de sistemas de riego, compra de equipos y siembra de hortalizas”.

El proyecto, de acuerdo con Galatro, no sólo es un aporte de nuevos elementos para la innovación tecnológica, sino que además rescata los valores ecologistas patrimoniales para profundizar la agroecología como una alternativa amigable para el suelo y el desarrollo de una agricultura sustentable sin agentes químicos.

Maquinaria para procesar alimentos de animales

La fundación también ideó otro tipo de maquinaria que puede ser utilizada como trituradora de alimentos, para la creación de un compuesto convertido en harina para la alimentación nutritiva de aves de corral ponedoras de huevos.

Luego de ser deshidratados, se procesan con la trituradora alimentos como el maíz, yuca, pescado, tubérculos y hortalizas que se convierten en harinas para el fácil consumo de estas aves. Con esta máquina, acota Galatro, se puede sacar hasta una tonelada de alimentos por hora.

“Esta maquinaria es capaz de procesar materia prima local, cultivada en las propias comunidades y esto permite elaborar un alimento que reúne los requerimientos nutricionales necesarios para alimentar a las gallinas ponedoras (…) Esto representa una alternativa en la producción de alimentos que no depende de las divisas o importaciones”.

Este proyecto, que busca generar un proceso de independencia económica y productiva real al alcance del Poder Popular y las comunidades, es impulsado junto al sociólogo y agricultor Simón Alson, mediante un plan piloto con 28 aves para evaluar sus condiciones y productividad.

“Queremos que esta iniciativa esté al alcance de la gente e incentivar que con pocos recursos puedan desarrollar sus propias fórmulas para la producción de sus alimentos, que no estén amarrados a ningún mecanismo ante la baja de los precios del petróleo y la emergencia económica que experimentamos en el país”, sostuvo Galatro.

Expandir saberes para producir tecnologías

Facilitar la multiplicación de saberes para incentivar la construcción de estas maquinarias y otras experiencias autosustentables es otro de los proyectos de Funcespe, con el propósito de que la gente produzca sus propias tecnologías.

Al respecto, Galatro destacó el respaldo ofrecido por la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (Cantv) para la construcción de un conjunto de máquinas que van a ser entregadas a comunidades agroproductivas, para que ellas puedan crear su propios abonos orgánicos y alimentos.

En total, se construirán tres combos de máquinas (tanto volteadoras como trituradoras) que serán entregadas a finales de este mes. En principio, recibirán los equipos dos comunidades del municipio El Hatillo y tienen previsto expandirse a comunidades del occidente y oriente del país.

“Estamos en el intento de facilitar que otras personas tengan el conocimiento y, por ellos, estamos construyendo seis máquinas que van a ayudar a que las comunidades las utilicen para mejorar su producción (…) Queremos que las máquinas están en manos de la gente, pero que también aprendan a fabricarlas y reproducirlas. Así como estamos en el deber de producir nuestros propios alimentos, estamos en el deber de producir nuestras propias tecnologías “, señaló.

Aquellas personas que deseen conocer cómo funciona esta maquinaria puede ver el video subido por Funcespe en YouTube, llamado Volteadora de Compost F-170, o ponerse en contacto con la fundación a travésfuncespe@gmail.com.

Iralva Moreno AVN 17/03/2016 11:23