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Una semana después del terremoto: “El objetivo es reconstruir Ecuador por dentro y por fuera”

  • Laura Cervera es una catalana que se trasladó a la ciudad de Manta, Ecuador, desde allí relata como vivió el terremoto y las horas posteriores

Ha pasado ya una semana desde que el terremoto sacudió la costa ecuatoriana , y me siento confundida. Por una lado parece que fue hace dos días, y al mismo tiempo siento que hace más de un mes que dejamos nuestra rutina para embarcarnos en este nuevo rumbo de apoyo y solidaridad.

Según con quien hables te dirá que fue “gracias a Dios”, al Karma o al Universo, pero nosotros esa noche estábamos en Ayampe (A 2.30h de Manta) vendiendo productos orgánicos en una feria cuando todo pasó. Allí sentimos el terremoto pero no éramos conscientes de la magnitud. Como estábamos a nivel del mar la policía informó de una alerta de tsunami y nos evacuaron del pueblo. Afortunadamente estábamos con unos amigos que tienen coche y pudimos alejarnos de la zona. Al día siguiente volvimos hacia Manta y pudimos entender la magnitud de la situación.

En estos momentos de gran dificultad, me sigue asombrando la bondad de la gente. Mi cuñado y su novia, vivían debajo del hotel Astoria 1, propiedad de mi suegro, que se derrumbó el día del terremoto con varias personas en su interior. Afortunadamente ellos no se encontraban en casa y se salvaron, pero estaban seguros que mi suegro había fallecido, ya que estaba trabajando en el hotel ese día. Una vez más, la suerte, el karma, o dios estuvo de nuestro lado, y mi suegro había salido a cenar en se momento. Según nos han informado, 9 personas fueron sacadas sin vida del edificio y 2 niños pudieron ser rescatados vivos. A pesar de que mi cuñado y su novia lo han perdido absolutamente todo, no han descansado desde ese día buscando donaciones, repartiendo ropa, comida y una sonrisa de corazón para los que más lo necesitan. Sin duda, ellos son verdaderos héroes. Ahora, siguen sin dormir más de dos horas al día, porque las réplicas les recuerdan cada noche lo que vivieron el sábado pasado.

Aquí, somos un grupo más o menos grande de catalanes, vascos, madrileños y andaluces que hemos estado ayudando en todo lo que hemos podido. El primer día ayudamos en el Patronato a cocinar para más de 400 personas que se encontraban en la zona cero intentando rescatar a superviviente. Los siguientes días montamos kits de supervivencia con la ayuda que llega de todos los rincones del planeta para repartir a las personas damnificadas. Toda la ayuda se concentra en el Complejo Tohalí, donde más de 300 personas entre voluntarios, trabajadores del ejército, la policía y la naval, formaban cadenas humanas para descargar los camiones que llegan de manera constante. Los últimos dos días hemos estado invirtiendo el dinero que hemos recaudado a través de donaciones para realizar una ayuda más dirigida a aquellos lugares donde no está llegando la ayuda oficial. Hemos comprado agua, alimentos y medicinas que se están subministrando de manera directa a los más necesitados. Hasta el momento hemos recaudado 1000$ y esperamos que las ayudas económicas sigan llegando.

Ecuador
En estos momentos tan crudos, existen también las personas que intentan aprovechar esta situación de desesperación para saquear comboys de ayuda, robar en las casas y aumentar el sentimiento de desesperación que ya existe. De todas maneras, yo me quedo con la gente que no se queda en casa lamentándose. Me quedo con la gente de verdad como Vanesa y su novio, que han montado un comedor de ayuda improvisado en la Universidad laica Eloy Alfaro de Manabí y ayer prepararon más de 200 almuerzos para las personas que se han quedado sin casa. Me quedo con las ganas de Elsa y JB, unos amigos franceses que se están levantando cada día a las 5 de la mañana para hacer panes y donarlos. Ayer prepararon más de 600 panes que después nosotros repartimos en las carpas que se encuentran afuera de los hospitales. Me quedo con el entusiasmo de Davo, propietario del bar “Como Atrapar un Gnomo”, que donó 400 litros de agua para el pueblo de Ligüiqui (a 30 minutos de Manta), donde ya no quedaba ni una gota de agua. Me quedo con todos esos grupos de amigos, familiares o gente que ni se conocía antes del terremoto, que están dejando las diferencias a un lado y se están uniendo por un mismo objetivo: reconstruir Ecuador por dentro y por fuera.

FUENTE http://www.lavanguardia.com/participacion/20160426/401375015471/una-semana-despues-del-terremoto-el-objetivo-es-reconstruir-ecuador-por-dentro-y-por-fuera.html