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Activista Esperanza Martínez dirige una carta abierta a Presidente Correa, donde lo culpa por explotación del Yasuní (DOCUMENTO)

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“Nadie duda que fue suya la estrategia de pedir contribuciones y al mismo tiempo insultar a los contribuyentes”, sostiene

Después de que el pasado fin de semana, el Presidente de la República, Rafael Correa, refutara la información otorgada por algunos activistas sobre la iniciativa Yasuní ITT; este miércoles Esperanza Martínez, dirigente de Acción Ecológico, envió una carta abierta en la que afirma que el plan de mantener el petróleo bajo la tierra fue saboteado por el primer mandatario.

A través de la epístola, Martínez recuerda que trabajó con su organización en un plan para evitar la explotación petrolera en el Yasuní, desde 2005, cuando no conocía a Rafael Correa, pero fue en 2007 cuando la iniciativa fue recibida por Alberto Acosta, quien era ministro de Energía del entonces nuevo gobierno, le dio un sentido de realidad a esta idea de dejar el crudo del Yasuní ITT y quien logró colocar el debate en el propio Consejo Administrativo de Petroecuador.

Sin embargo, Martínez aseguró que fue el mismo Presidente Correa quien impulsó la explotación del crudo. “La confusa idea de un plan A que realmente era B porque el Plan B era el que recibiría todo el impulso económico e institucional, fue sin duda suya”, expresó la activista.

“Nadie duda que fue suya la estrategia de pedir contribuciones y al mismo tiempo insultar a los contribuyentes, la de hablar de los Pueblos Aislados y de la Naturaleza y al mismo tiempo desconocerlos, o el afirmar que no se explotaría el Yasuní pero dar la licencia ambiental para hacerlo en el bloque 31 (corazón del Yasuní), o abrir un fideicomiso y al tiempo hacer rondas petroleras para ofertar el ITT”, expresó.

Recordó además que junto a otros activistas lograron recoger 756 mil firmas “que después nos fueron arrebatadas; resistimos a sus insultos cotidianos, a las agresiones; convencimos a parlamentarios de muchos países; dimos señales que ilusionaban al mundo entero”, comentó, al afirmar que el Yasuní se volvió una utopía.

Finalmente, Martínez sentenció que “la factura por enterrar, o más claramente por embarrar la utopía, sin duda es alta, sobre todo cuando las palabras perdieron credibilidad y los estilos machistas se volvieron cansones”.

Revise en la pestaña de DOCUMENTOS la carta original de Esperanza Martínez.

(DRT)

Fuente: Carta abierta de Esperanza Martínez