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Repuntan males respiratorios por clima y humareda del fin de año

Los cambios de temperatura, propios del estado invernal, y la contaminación producida por la quema de monigotes en el fin de año han generado un ambiente propicio para la propagación de virus y bacterias. Esto ha causado un repunte en los males respiratorios, explicó Nixon Rivas, pediatra y coordinador del área de emergencia del hospital León Becerra.

Ahí, Prisca Villegas le practicaba ayer la terapia respiratoria a su pequeña hija, de tres meses, en el área de observación. Empezó con una gripe, pero luego de varios días se complicó en una bronquitis. La fiebre, tos seca, dificultad para respirar y un sonido ronco en el pecho fueron los signos de alarma para llevarla al hospital, contó.

Los hermanos de la niña, de 9 y 7 años, presentaban ayer los mismos síntomas, al igual que los primos. “Es viral. Todos están enfermos en casa”, dijo.

Ana Pérez, habitante del Batallón del Suburbio, llevó a su hijo, de un año y ocho meses, con gripe, tos y fiebre. Mientras, Mercy Cadenas llegó con su hija, de 9 años, por tener vómito y diarrea desde el lunes.

Son virus propios de la época, que dependiendo de la inmunidad de las personas pueden causar que los síntomas se prolonguen más días, señaló el pediatra. Por ejemplo, una gripe que duraba 7 días, ahora suele llegar a más de 15 días.

El aumento en las patologías respiratorias se da entre el 20% y 25 % en ese centro y en el hospital Roberto Gilbert. Cristhian Díaz atendió a su hijo, de ocho meses, por tener fiebre, vómito y diarrea. “Al parecer es viral, porque mis dos sobrinos tenían lo mismo, tal vez les pasaron porque durmieron juntos”, comentó el padre.

Ese tipo de contagio se puede evitar con cuidados básicos, como cubrirse la boca con la parte interna del codo al estornudar o toser, lavarse las manos, evitar cambios bruscos de temperatura y si el niño está enfermo debe evitar ir a clases porque ahí es fácil que se propaguen esas infecciones, indicó Verónica Idrovo, jefa de emergencia del Roberto Gilbert.

Con las lluvias, las cifras se invierten y los casos gastrointestinales suelen incrementarse, debido a que con el calor y la humedad se descomponen más rápido los alimentos, coincidieron ambos especialistas. Las enfermedades de piel y las vectoriales también aumentan en esta época. (I)

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